“El alma es divina, inmaterial, perfecta y eterna. En otras palabras, no muere. Descubre lo que no muere y desenmascararás la ilusión de la muerte. Eso es conquistar la muerte.”

BKS Iyengar, Luz sobre la vida.

 

Todos nos identificamos con nuestros cuerpos, es inevitable. Si un elefante carga contra nosotros mientras cruzamos la carretera, no decimos —Dios mío, ¡me van a aplastar el ego!—. En ese momento somos nuestros cuerpos, y saltamos apartándonos de su camino. Sucede lo mismo cuando nos enfermamos. En la salud olvidamos nuestros cuerpos; en la enfermedad no podemos. Puede que sepamos que el cuerpo no es nuestra identidad perdurable, pero ese conocimiento es puramente teórico. Para efectos prácticos, nos identificamos con el cuerpo porque es el vehículo a través del cual percibimos y podemos descubrir nuestra inmortalidad. Por eso el yoga empieza con el cuerpo.

Según Patanjali, el miedo a la muerte es solo ignorancia (Avidya) a la 16va potencia.

Los Kleshas (aflicciones de la consciencia)

Las aflicciones corrompen nuestras vidas y vician nuestras mejores intenciones de madurar como personas. Existen cinco aflicciones. Son naturales, innatas y nos afectan a todos. La primera, la ignorancia, es el padre de las otras cuatro. Según el pensamiento yóguico, todo el mal en el mundo surge de la ignorancia.

Estos Kleshas son:

Avidya (Ignorancia, falta de conocimiento.falta de comprensión)

Es la tergiversación fundamental de que la realidad material es más importante que la espiritual. ¿Qué es lo que desconocemos cuando somos ignorantes? No saber lo que es real y lo que no lo es. No saber lo que es perdurable y lo que es perecedero. No saber quién eres y quién no eres. Es tomar el Sí-mismo cotidiano, el que conocemos, por el Sí-mismo inmortal, por el verdadero Sí-mismo o Alma.

Asmita (ego)

El orgullo conduce a la arrogancia, la arrogancia lleva al engreimiento y este lleva a competir con los dioses por la superioridad. El resultado evidente es la destrucción. Yóguicamente lo que esto significa es que el frágil y bello tallo de individualidad que reside en cada uno de nosotros, puro de origen e intención, al encontrarse con el mundo, queda teñido, coloreado por su contacto y se convierte en orgullo. Este orgullo es nuestro caparazón, que radica en la diferencia, no en la igualdad. El orgullo nos ciega de las cualidades ajenas. Juzgamos mediante comparaciones externas e inútiles. Perdemos la posibilidad de alegrarnos de la existencia de los demás. Esperamos que los demás hagan las cosas según nuestros deseos y expectativas. Estamos constantemente insatisfechos.

Raga (amor obsesivo o pervertido)

Hace referencia a la atracción magnética entre el ego y los objetos placenteros que lo rodean. Todos hemos presenciado la situación en la que el dueño de un coche salta hecho una furia si descubre una raya diminuta en su vehículo, como si hubiese recibido una herida en un combate. Lo que estamos presenciando es una fusión y una identificación absoluta entre el ego (que no perdura) y un objeto de su posesión (que tampoco perdura).

Conocemos la frase célebre respecto a la muerte: no te lo puedes llevar contigo. Es cierto, así es. No puedo llevarme el ego más allá de la tumba y ciertamente tampoco me llevaré mi carro, mi terreno ni mi cuenta bancaria. La palabra dominante aquí es “mí”. Puede verse con facilidad que esta situación es hija de la ignorancia, ya que se trata de una entidad impermanente a la búsqueda de un vínculo duradero con otra entidad impermanente.

La actitud correcta hacia nuestras posesiones debe de ser de gratitud, no de propiedad. En India hay una ceremonia anual en la que se ponen guirnaldas en los objetos de la casa y se les agradece los servicios que dan.

Cuando muere alguien al que amas, te partes en dos. Pero eso no es Raga. Es amor. Es trascendente y trasciende la separación de la muerte. No hay nada de malo en verter lágrimas por aquéllos a los que amamos, pero debemos de saber de cierto por quién las vertemos: por la pérdida de quienes se quedan y no por quienes han partido, ya que el amor verdadero va más allá de la muerte.

Dvesha (repulsión)

Es el lado contrario del apego. Es una repulsión emocional y una huida del dolor, que lleva a la enemistad, prejuicio y al odio, imposibilitando que aprendamos las dificultades de la vida y de nuestros propios errores. Es como ocurre con los mismos polos de dos imanes, apartándose entre sí. También está basada en superficialidades. Mi esencia no puede odiar tu esencia porque es la misma. Puede que deplore tu comportamiento, pero es una tontería deducirse eso que entonces te odio. Todo lo que podemos intentar es que los malvados reformen sus actos. El mejor modo de ayudarles es reformar los nuestros, y entonces puede que descubramos que toda la humanidad está más o menos compuesta por iguales, con una escénica común a todos, y que todos nuestros infortunios son resultado de la percepción errónea fundamental, la ignorancia. Aquí ignorancia significa la negación de unidad o comunidad universal original.

Abhinivesha (miedo a la muerte o apego instintivo por la vida)

Gran parte de la actividad humana a lo largo de todas las épocas ha intentado perpetuar la existencia del ego a través del nombre, la fama, la riqueza, la gloria o los logros. No obstante, el alma perdura, mientras que el ego conocido perecerá, al igual que su envoltura externa, el cuerpo. Ése es el horrible conflicto de la humanidad: que lo que el ser humano cree ser, su ego y sus atributos, es perecedero, mientras que lo que apenas sospecha ser, consciencia y alma trascendentes, es perdurable. No podemos soportar la pérdida de lo conocido. Contamos con una fe insuficiente para confiar en la supervivencia de lo desconocido. La respuesta del yoga es decir: “descubre lo desconocido y hallarás tu propia inmortalidad.

Si quieres comprobar el poder que estas aflicciones tienen sobre nuestras vidas y sobre la historia humana en general, solo tienes que ver las noticias en la tv e identificar estas cinco influencias destructivas en acción. Es fácil. Luego aplícatelo.

¿Y qué propone Patanjali para acabar con los Kleshas?

La meditación es la puerta de entrada para acabar con las cinco aflicciones. La meditación conduce a la mente compleja a un estado de simplicidad e inocencia, pero sin ignorancia. La meditación llega cuando se vence al ego. Al ser el séptimo pétalo del yoga, puede alcanzarse progresando a través de las etapas de la práctica yóguica. También cultivando las cualidades saludables y curativas del yoga: Maitri, Karuna, Mudita y Upeksa.

La transformación es cambio sostenido, y se realiza a través de la práctica.

Prashant Iyengar dice: “Yog es una batalla contra los Kleshas, Yog es el proceso de atenuar, debilitar, destruir los kleshas”.

________

Fragmentos sacados de:

B.K.S. Iyengar, Luz sobre la vida, viaje hacia la plenitud, la paz interior y la libertad, Editorial Kairós, 2005. pp.247-291.

Para profundizar:

Prashant Iyengar, Fundamentals of Patanjali’s Philosophy (Theory of Klesha & Karma), Ramamani Iyengar Memorial Yoga Institute, Pune, India, 2013.